Manejaba su auto por la avenida doble mano en el carril derecho.
El semáforo hizo que se detuviera con anticipación y lo hizo con suavidad poniendo el punto muerto.
Acomo los anteojos sobre su nariz y el espejo retrovisor.
Un pordiosero toco el vidrio de su auto para pedirle una moneda y con gesto de fingida soberbia se la negó.
El viejo le hizo un ademán insultante.
Retomó la marcha a la indicación de la luz verde que le permitió marchar una cuadra mas.
Un muchachito andrajoso intenta limpiarle el parabrisas y le pide una moneda argumentando la desnutrición de sus hermanos.
Lo rechaza con desdén esquivandole la mirada.
Parasitos.
Pensó mientras seguía andando cada vez más y mas rápido.
Subió a la autopista sin quitar el pie del acelerador y se estrelló en el primer peaje que encontró.
domingo, 3 de abril de 2011
wifi en el palier
Se me corta la internet de mi casa. Por suerte en los barrios paquetes todo el mundo tiene wifi y uno se puede enganchar casi mejor que en la de su propia casa. Me dan cita para el service el domingo a la tarde. Dudo que vengan, mas que dudar tengo la certeza que no van a venir. Me llaman que no vienen. Me instalo a contestar la correspondencia en el palier mientras pasan mis vecinos con sus bicicletas que me miran con cierto recelo. Si no quieren que me les enganche que le pongan clave a sus señales y a otra cosa mariposa. Pasa mi papá que me explica la influencia de la jaula de Faraday en las ondas electromagneticas y porque tengo poca señal, me emociona que todavía se preocupe por mi educación cuando ya peino canas por montones. Se me va enfriando el asiento.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Sentar cabeza
Apoyas el culo en la silla cuando estas cansado y las piernas no te pueden sostener. Te sentas para descansar.
Descansas y seguis andando para volverte a cansar y volverte a sentar.
Sentado no andas pero podes mirar y ordenar lo andado. Sentarse con el culo te da la posiblidad de pausa y recapacitación.
Sentar cabeza implica una no vuelta atrás.
Un andar distinto y serio.
Prejuicioso.
Hay un chiste muy pavo que consiste en decir voy a sentar cabeza y apoyar la cabeza en la silla y revolear el cuerpo para quedar patas para arriba.
Los que sentaron cabeza de verdad se ríen despectivamente ante la proeza.
Proeza que no pueden alcanzar porque en general el que sento cabeza posta ya el cuerpo no le da para la acrobacia.
Igual el chiste funciona con el intento y luce mas gracioso agitar las piernas y no poder lograrlo.
De momento no conozco ninguna persona que se jacte de haber sentado cabeza que se vea feliz.
Es mas... se ven muy preocupados en cosas sin importancia como ascender en el escalafon laboral aún sin la necesidad de mas sueldo. No se... cuando sea grande y a lo mejor me tenga que quedar sentada con el culo para siempre se me termine sentado la cabeza.
Dios no permita que me pase ninguna de las dos cosa.
Descansas y seguis andando para volverte a cansar y volverte a sentar.
Sentado no andas pero podes mirar y ordenar lo andado. Sentarse con el culo te da la posiblidad de pausa y recapacitación.
Sentar cabeza implica una no vuelta atrás.
Un andar distinto y serio.
Prejuicioso.
Hay un chiste muy pavo que consiste en decir voy a sentar cabeza y apoyar la cabeza en la silla y revolear el cuerpo para quedar patas para arriba.
Los que sentaron cabeza de verdad se ríen despectivamente ante la proeza.
Proeza que no pueden alcanzar porque en general el que sento cabeza posta ya el cuerpo no le da para la acrobacia.
Igual el chiste funciona con el intento y luce mas gracioso agitar las piernas y no poder lograrlo.
De momento no conozco ninguna persona que se jacte de haber sentado cabeza que se vea feliz.
Es mas... se ven muy preocupados en cosas sin importancia como ascender en el escalafon laboral aún sin la necesidad de mas sueldo. No se... cuando sea grande y a lo mejor me tenga que quedar sentada con el culo para siempre se me termine sentado la cabeza.
Dios no permita que me pase ninguna de las dos cosa.
jueves, 24 de marzo de 2011
Asilo
Dar asilo.
Si uno cuenta las cosas que hace la gente que no entiende puede malinterpretar.
Allá ellos.
El permiso se lo da uno y si quiere avisa o no, la preocupación ajena genera culpa innecesaria.
Uno se divierte con la compañía extraordinaria.
Es así.
Comes pizza, fumas habanos, miras videos de falsetes de ópera, tomas licor casero de café, desculas a la medianoche como hacer un truquito con el power point y te reís con suficiente intensidad.
Si te asilan en todas las ciudades importantes del mundo y es lindo la inversa también lo es.
La intensidad de la vida propia la maneja cada uno con su volante dirigido con muñeca temeraria.
Podes cerrar los ojos y darle el volante a otro, pero guarda el derrape hacia la barranca del aburrimiento.
Un chofer cobarde tomará un camino predecible.
Si tenes una casa con habitación de húespedes no queda otra mas que asilar.
¿Cuál es?
El único requisito es tener un piyama presentable.
Si uno cuenta las cosas que hace la gente que no entiende puede malinterpretar.
Allá ellos.
El permiso se lo da uno y si quiere avisa o no, la preocupación ajena genera culpa innecesaria.
Uno se divierte con la compañía extraordinaria.
Es así.
Comes pizza, fumas habanos, miras videos de falsetes de ópera, tomas licor casero de café, desculas a la medianoche como hacer un truquito con el power point y te reís con suficiente intensidad.
Si te asilan en todas las ciudades importantes del mundo y es lindo la inversa también lo es.
La intensidad de la vida propia la maneja cada uno con su volante dirigido con muñeca temeraria.
Podes cerrar los ojos y darle el volante a otro, pero guarda el derrape hacia la barranca del aburrimiento.
Un chofer cobarde tomará un camino predecible.
Si tenes una casa con habitación de húespedes no queda otra mas que asilar.
¿Cuál es?
El único requisito es tener un piyama presentable.
martes, 22 de marzo de 2011
Jugar
Jugar en serio a hacer todo lo que se hace.
Jugar a la maestra mientras la traspiración arma un pasticho con la tiza pegada a la frente y el ventilador de techo lo seca dejando una patina que produce picazón.
Jugar a las escondidas con los que se quiere evitar la compañia.
Jugar a la mancha y dar un toque inocente que transmite la peste falsa.
Jugar al taxista y darle un aventón a un desconocido.
Jugar doctor y hacer de psiquiatra.
Jugar al chef y hacer unos sanguches.
Jugar al abogado y mandar al horno a todos.
Jugar a la mamá para malcriar a alguien.
Jugar a las visitas y no ver a nadie nunca.
Jugar al negocio para perder plata.
Jugar al casamiento y casarse con un primo o una prima.
Jugar a la misa y dar un sermón con la sábana blanca de la abuela y la corbata roja del padre.
Jugar ridículamente a eso no me importa nada cuando eso es lo mas importante en realidad.
Jugar a la maestra mientras la traspiración arma un pasticho con la tiza pegada a la frente y el ventilador de techo lo seca dejando una patina que produce picazón.
Jugar a las escondidas con los que se quiere evitar la compañia.
Jugar a la mancha y dar un toque inocente que transmite la peste falsa.
Jugar al taxista y darle un aventón a un desconocido.
Jugar doctor y hacer de psiquiatra.
Jugar al chef y hacer unos sanguches.
Jugar al abogado y mandar al horno a todos.
Jugar a la mamá para malcriar a alguien.
Jugar a las visitas y no ver a nadie nunca.
Jugar al negocio para perder plata.
Jugar al casamiento y casarse con un primo o una prima.
Jugar a la misa y dar un sermón con la sábana blanca de la abuela y la corbata roja del padre.
Jugar ridículamente a eso no me importa nada cuando eso es lo mas importante en realidad.
jueves, 17 de marzo de 2011
El banco cierra a las tres de la tarde.
Desentenderse de la idea de muerte como una medida de precaución.
La espera inevitable del momento de rendir cuentas.
El saldo restante de la cuenta mal saldada.
La deuda perdonada.
El acreedor enojado pide una compensación.
El pagaré a cobrar.
El cheque sin fondos.
El cajero automático que escupe billetes falsos.
La clave incorrecta.
El usurero atento a nuestra súplica desesperada.
La cola interminable.
El dni borroneado.
El sello feroz se estampa contra el comprobante.
Nadie comprueba nada.
Confluir como reo, juez, verdugo e indultador.
En ese momento todo habrá perdido su importancia.
La espera inevitable del momento de rendir cuentas.
El saldo restante de la cuenta mal saldada.
La deuda perdonada.
El acreedor enojado pide una compensación.
El pagaré a cobrar.
El cheque sin fondos.
El cajero automático que escupe billetes falsos.
La clave incorrecta.
El usurero atento a nuestra súplica desesperada.
La cola interminable.
El dni borroneado.
El sello feroz se estampa contra el comprobante.
Nadie comprueba nada.
Confluir como reo, juez, verdugo e indultador.
En ese momento todo habrá perdido su importancia.
sábado, 12 de marzo de 2011
En el medio
El tema es así, uno va a las reuniones familiares y le agarran como unas ganas de no ir antes, al final se termina yendo, siempre se cae.
Se la pasa bien con quienes se conoce desde hace mucho, pero hay una incomodidad, una incomodidad.
No se.
Estar en el punto medio, ahí donde la mitad de las personas en la fiesta es menor que vos, una tercera parte es como vos y el resto es mayor que vos es incomodo.
La incomodidad de tener la manija.
Eso de tener el poder de resolución, el permiso a otorgar, la autorización, la experiencia y la fuerza justa para poder hacer todo con eficiencia es incomodo.
Muy incomodo.
Ver a la gente con esfuerzos hercúleos por mantener su belleza con la misma inutilidad con que intenta que la gravedad no altere la adiposidad glandular es incomodo.
Tener tres o cuatro generaciones representadas en forma tridimensional, escalofríante.
Pasado, presente y futuro ejemplificado con la misma cara que se transformo de la belleza mejor lograda a la decripitud mas marchita.
Encontrar en los propios padres y abuelos la misma nariz cada vez mas encorvada hacia al suelo e imaginar la propia en el mismo recorrido.
Sentir las piernas resistentes pero verlas menos ágiles que las de los que juegan a las escondidas atrás de la cortina.
Antes y despúes y uno en el medio, el lugar con menos posibilidades de escape.
Si uno sufre de fobia al encierro esta al horno.
- Si algún día me ves así me metes en un geriatrico.
- Bueno. Me dijo y me quede mas tranquila.
Se la pasa bien con quienes se conoce desde hace mucho, pero hay una incomodidad, una incomodidad.
No se.
Estar en el punto medio, ahí donde la mitad de las personas en la fiesta es menor que vos, una tercera parte es como vos y el resto es mayor que vos es incomodo.
La incomodidad de tener la manija.
Eso de tener el poder de resolución, el permiso a otorgar, la autorización, la experiencia y la fuerza justa para poder hacer todo con eficiencia es incomodo.
Muy incomodo.
Ver a la gente con esfuerzos hercúleos por mantener su belleza con la misma inutilidad con que intenta que la gravedad no altere la adiposidad glandular es incomodo.
Tener tres o cuatro generaciones representadas en forma tridimensional, escalofríante.
Pasado, presente y futuro ejemplificado con la misma cara que se transformo de la belleza mejor lograda a la decripitud mas marchita.
Encontrar en los propios padres y abuelos la misma nariz cada vez mas encorvada hacia al suelo e imaginar la propia en el mismo recorrido.
Sentir las piernas resistentes pero verlas menos ágiles que las de los que juegan a las escondidas atrás de la cortina.
Antes y despúes y uno en el medio, el lugar con menos posibilidades de escape.
Si uno sufre de fobia al encierro esta al horno.
- Si algún día me ves así me metes en un geriatrico.
- Bueno. Me dijo y me quede mas tranquila.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)