El año pasado a estas alturas les dije a los pibitos de 1° que no los podía llevar al cine porque la película era inapropiada para niños.
Ahí se me vineron al humo con argumentos de que eran grandes y no se cuantas cosas más a lo que uno remato con la frase.
"No somos niños, somos preadolescentes"
Bue... me reí y siguió la normalidad.
Al ratito sale entre ellos el tema "Día del niño", uno atino a preguntarme: ¿Que nos vas a regalar para el día del niño?"
- Nada, ustedes no son más niños, son preadolescentes.
Me reí mucho para mis adentros.
sábado, 11 de agosto de 2012
jueves, 19 de julio de 2012
Stop reading
Me sale todo el mundo al cruce cuando digo que hay que evitar la lectura como si pronunciara una herejía en tiempos de la inquisición.
Es así.
Parecería que los libros son algo sagrado y santo, que cualquier cosa que se copio en papel y logro venderse es algo que merece reverencia.
Pamplinas.
La literatura es una perdida de tiempo. Mirar películas también.
Mal.
Puede servir para llenar tiempos muertos como la convalecencia o un viaje en metro, siempre y cuando se viaje en subte todos los días y haya perdido el encanto por la rutina.
Historias ajenas, extrañas que en el mejor de los casos le pasaron a alguien y en la mayoría a nadie.
La información compactada esta buena, pero las novelas... mon dieu!
El asunto es que de alguna manera, quien sabe como, los libros lograron un lugar de privilegio en la cultura.
Es halo de sacralidad a la palabra escrita, me desquicia!
Me desquicia tener que contribuir a lo politicamente correcto de apoyar la lectura.
Me saca mal!
Participar sin querer de ese fascismo de publicitar las palabras de aquellos que quien sabe como lograron imprimirlas.
Es mejor Homero que tuvo un caligrafo más diestro que su competidor analfabeto?
No sé.
Quíen sabe?
Por otra parte hay un montón de tiempo de vida que se desperdicia leyendo, un montón de tiempo que se podría aprovechar experimentando en carne propia.
No sé.
Dejo esto anotado porque luego me olvido que es lo que tengo que decir a la hora de defenderme de la intelectualidad mal entendida que pugna por acorralarme con eslogans trillados.
Es así.
Parecería que los libros son algo sagrado y santo, que cualquier cosa que se copio en papel y logro venderse es algo que merece reverencia.
Pamplinas.
La literatura es una perdida de tiempo. Mirar películas también.
Mal.
Puede servir para llenar tiempos muertos como la convalecencia o un viaje en metro, siempre y cuando se viaje en subte todos los días y haya perdido el encanto por la rutina.
Historias ajenas, extrañas que en el mejor de los casos le pasaron a alguien y en la mayoría a nadie.
La información compactada esta buena, pero las novelas... mon dieu!
El asunto es que de alguna manera, quien sabe como, los libros lograron un lugar de privilegio en la cultura.
Es halo de sacralidad a la palabra escrita, me desquicia!
Me desquicia tener que contribuir a lo politicamente correcto de apoyar la lectura.
Me saca mal!
Participar sin querer de ese fascismo de publicitar las palabras de aquellos que quien sabe como lograron imprimirlas.
Es mejor Homero que tuvo un caligrafo más diestro que su competidor analfabeto?
No sé.
Quíen sabe?
Por otra parte hay un montón de tiempo de vida que se desperdicia leyendo, un montón de tiempo que se podría aprovechar experimentando en carne propia.
No sé.
Dejo esto anotado porque luego me olvido que es lo que tengo que decir a la hora de defenderme de la intelectualidad mal entendida que pugna por acorralarme con eslogans trillados.
lunes, 9 de julio de 2012
Pablo Suñe
Resulto ser que en el último cuarto del siglo pasado había instalado mis aposentos en la biblioteca de la casa de mi abuela.
Compartía el tiempo con los libros de la familia entre los que habitaban muchas, muchas pero muchas novelas clásicas de tío abuelo Pablo al que ni siquiera conoció mi homónimo padre.
Este chico Pablo estudiaba ingeniería y fue un activista posta en la revolución universitaria en La Plata, contaba orgullosa mi abuela, que se habían atrincherado en el museo no sé cuanto tiempo y su padre panadero les llevaba pan y se los pasaba por una ventana.
La macana es que se murió a los 22 años, un garrón familiar que recién ahora puedo dimensionar.
Me fascinaba este viejo 5 años mayor que yo, le leí sus Dumas, sus Vernes, sus Dostoyevieskis, sus Shopenhauers como una forma de conocerlo. Tambien estaban sus cuadernos y notas que de tanto en tanto analizaba.
Que se yo.
El sábado estaba en una librería viendo las pilas de clásicos y calcule el tiempo que se invierte en leer todo eso además de lo que no es clásico y no estaba en las pilas y me acorde de el.
De sus 22 años se le fueron un montón leyendo todo eso.
A mi también.
Me dió un escalofrío porque quise recordar el Príncipe Idiota y lo único que me acorde es que era un puterío y que al tipo lo condenan a muerte y luego zafa. O sea que fue una pérdida total de tiempo.
Una pérdida mal!!!
Leer novelas es equivalente a mirar películas. Una perdida de tiempo con aspiraciones de intelectualidad elevada.
Nos hacen consumir literatura como si fuese algo santo, algo con que chapear cuando son lisa y llanamente historias, con más o menos metáforas, algo que le puede pasar a cualquiera y mientras uno lee tiene mínimas posibilidades que esas cosas copadas le pasen a uno.
Es tan triste leer historias de otros como mirar películas, una forma de quitarse el aburrimiento porque nada pasa en la vida propia.
Evadirse en el fondo.
Nada... me voy a mirar otro ratito el facebook.
Compartía el tiempo con los libros de la familia entre los que habitaban muchas, muchas pero muchas novelas clásicas de tío abuelo Pablo al que ni siquiera conoció mi homónimo padre.
Este chico Pablo estudiaba ingeniería y fue un activista posta en la revolución universitaria en La Plata, contaba orgullosa mi abuela, que se habían atrincherado en el museo no sé cuanto tiempo y su padre panadero les llevaba pan y se los pasaba por una ventana.
La macana es que se murió a los 22 años, un garrón familiar que recién ahora puedo dimensionar.
Me fascinaba este viejo 5 años mayor que yo, le leí sus Dumas, sus Vernes, sus Dostoyevieskis, sus Shopenhauers como una forma de conocerlo. Tambien estaban sus cuadernos y notas que de tanto en tanto analizaba.
Que se yo.
El sábado estaba en una librería viendo las pilas de clásicos y calcule el tiempo que se invierte en leer todo eso además de lo que no es clásico y no estaba en las pilas y me acorde de el.
De sus 22 años se le fueron un montón leyendo todo eso.
A mi también.
Me dió un escalofrío porque quise recordar el Príncipe Idiota y lo único que me acorde es que era un puterío y que al tipo lo condenan a muerte y luego zafa. O sea que fue una pérdida total de tiempo.
Una pérdida mal!!!
Leer novelas es equivalente a mirar películas. Una perdida de tiempo con aspiraciones de intelectualidad elevada.
Nos hacen consumir literatura como si fuese algo santo, algo con que chapear cuando son lisa y llanamente historias, con más o menos metáforas, algo que le puede pasar a cualquiera y mientras uno lee tiene mínimas posibilidades que esas cosas copadas le pasen a uno.
Es tan triste leer historias de otros como mirar películas, una forma de quitarse el aburrimiento porque nada pasa en la vida propia.
Evadirse en el fondo.
Nada... me voy a mirar otro ratito el facebook.
miércoles, 4 de julio de 2012
Libre de verdad.
Resulto ser que me estaba bañando y el agua empezó a salir de forma intermitente.
Mas que intermitente eran chorros de aire intercalados por agua hirviendo.
Hasta que finalmente se corto de manera definitiva.
Frío, muchisimo frío.
Nadie al alcance para socorrerme así que tuve que recurrir a mi perpetuo autosocorro.
No me iba a andar vistiendo.
No, para nada.
Tenía champú en el pelo.
Improvisé un disfraz de talibana con las toallas me tape la cara pero no me alcanzo para taparme las nalgas.
No importa, lo importante es el anonimato, y mi cara es más famosa que mis gluteos al menos en el edificio en que vivo.
Salí al palier, fuí a la sala de máquinas y prendí la bomba de agua.
En minutos estuvo solucionada la sequía.
No sé que habrá pasado.
Se rompió el automatico?
No hay agua en todo el barrio?
Se corto la luz y saltó la térmica?
Misterio sin resolver, no como el fantasma del culo al aire de esta tarde.
Mas que intermitente eran chorros de aire intercalados por agua hirviendo.
Hasta que finalmente se corto de manera definitiva.
Frío, muchisimo frío.
Nadie al alcance para socorrerme así que tuve que recurrir a mi perpetuo autosocorro.
No me iba a andar vistiendo.
No, para nada.
Tenía champú en el pelo.
Improvisé un disfraz de talibana con las toallas me tape la cara pero no me alcanzo para taparme las nalgas.
No importa, lo importante es el anonimato, y mi cara es más famosa que mis gluteos al menos en el edificio en que vivo.
Salí al palier, fuí a la sala de máquinas y prendí la bomba de agua.
En minutos estuvo solucionada la sequía.
No sé que habrá pasado.
Se rompió el automatico?
No hay agua en todo el barrio?
Se corto la luz y saltó la térmica?
Misterio sin resolver, no como el fantasma del culo al aire de esta tarde.
jueves, 28 de junio de 2012
Aventón: Un auto menos, un asiento más.

Resulto ser que observé que los autos son usados por una sola persona en tránsitos urbanos.La gente que va a trabajar lo hace en auto sola y los que no tienen auto van en micro igual de solos.
Me puse en campaña Quijotescamente para disminuir este fenómeno por demás egoísta.
Se educa con el ejemplo dicen.
Cada vez que salgo de alguna escuela pregunto al aire:
¿Alguien va para el lado que voy yo?
y casi siempre alguien se engancha.
Ya tengo dos clientes fijos lunes y jueves de Los Hornos al centro.
Hoy mientras se comentaba mi actitud "altruista", aunque la verdad el esfuerzo que hago es nulo porque no hago un servicio puerta a puerta, es si me queda de paso, otro que tenía el auto roto se engancho en mi circuito.
Mientras volvíamos hablando animadamente, porque eso esta bueno tambien, se puede hablar sin miedo a censura en mi auto, el del auto roto dijo: Bueno, otra vez si no puede MC avisenme a mi.
Se educa con el ejemplo, es cierto, y la copadez se contagia tambien. (Modestia aparte)
viernes, 22 de junio de 2012
Winter
Se pone el sol al oeste en el día más corto.
Naranja.
Mi padre envasa el dulce según la receta de mi abuela.
Me la acuerdo al instante.
Una fruta de cada una y lo mismo de azúcar.
Banana no.
La proporción se mantiene.
Hizo una olla grandísima y no me va a mandar un tarrito.
Lo sé.
La diabetes no se hereda o se saltea una generación?
No lo sé.
Mejor no saber.
Hace frío.
Prendo la estufa y me pongo el birrete del disfraz de azafata.
Me queda bien.
Bien ridículo.
Cual es?
Que no abriga nada, eso es.
Quisiera escribir los versos más tristes esta tarde.
No puedo, estoy yo conmigo y ella no me deja.
Naranja.
Mi padre envasa el dulce según la receta de mi abuela.
Me la acuerdo al instante.
Una fruta de cada una y lo mismo de azúcar.
Banana no.
La proporción se mantiene.
Hizo una olla grandísima y no me va a mandar un tarrito.
Lo sé.
La diabetes no se hereda o se saltea una generación?
No lo sé.
Mejor no saber.
Hace frío.
Prendo la estufa y me pongo el birrete del disfraz de azafata.
Me queda bien.
Bien ridículo.
Cual es?
Que no abriga nada, eso es.
Quisiera escribir los versos más tristes esta tarde.
No puedo, estoy yo conmigo y ella no me deja.
domingo, 17 de junio de 2012
Love
(Tiene sus años esto pero no pierde vigencia)
El amor.
El amor.
Obsesión femenina
mal.
Releí después de 20
años Amor se escribe sin hache de Jardiel Poncela.
Irónico muy irónico, la
conclusión es que amor se escribe sin hache porque las cosas importantes se
escriben con hache.
El amor no es importante. Es su verdad. Era hombre.
El amor es como la
gravedad, es inevitable, no se puede elegir, no podemos escaparnos de su campo
de acción a menos que hagamos una fuerza hercúlea que lo contrarreste.
Los capos por mas
capos que seamos no somos Hércules, y terminamos haciendo un esfuerzo inútil
para terminar cayendo catastróficamente con nuestras fuerzas agotadas.
Todas las caídas
naturales son espectaculares, cataratas, glaciares, las órbitas planetarias,
los meteoritos.
Todas las caídas
naturales son catastróficas, implican destrucción; la catarata cava una
hondonada, el glaciar esculpe un valle, los planetas chocan y los meteoritos
extinguen especies enteras.
Bah…Como el amor ...
Espectacular con
consecuencias, a veces, catastróficas.
La espectacularidad
del enamoramiento… oh… sublime… oh… mi último pensamiento estará dedicado a ti…
dicho con la mas absoluta sinceridad del corazón. Se siente así… se piensa
así…es así… es natural, inevitable como la gravedad.
Coincide con la
gravedad en su asimetría, si bien las fuerzas son iguales el de mayor masa se
ve proporcionalmente menos afectado por la de menos masa y el de menos masa se
ve mas afectado por el de mas masa.
Cuanto mayor sea el
desbalance mayor fuerza habrá que hacer para mantener el equilibrio.
Lo natural es la
caída. El evitar la caída implica un gasto de energía por parte del que quiere
evitarla.
Física pura.
Toda la vida gastamos
energía para vencer la gravedad y no vivir tendidos en el piso.
Pero guarda que en el amor es todo
lo contrario.
Gastamos energía
buscándolo todo el tiempo. Lo que se logra es caer, naturalmente…gastamos
energía para caer… y un montón mas reponernos.
Naturalmente nos
vemos envueltos en una fantasía… oh… sublime… oh…
Confundiéndonos,
actuando irresponsablemente con uno.
Que esta bueno, esta
bueno, la verdad no vamos a andar negando lo obvio.
El enamoramiento es
irreal, no cumple las leyes de la física.
El enamoramiento es
un fenómeno irrepetible, irreversible e imposible de provocar intencionalmente.
Desencadenado el
enamoramiento no hay nada que podamos hacer… pasará lo que tenga que pasar.
Puede negarse la
sensación, metiéndola en lo mas profundo del alma. Aunque es preferible
permitirse sentirla, es menos gasto de energía.
Debe aclararse que el
enamoramiento es de uno, no de lo que uno se enamora… eso puede llegar a
registrar lo que nos pasa o no, no depende de uno.
Sea correspondido o
no, hay un momento de encuentro con la realidad verdadera de lo defectuoso de
la cosa amada, o lo que es muchisimo peor: la asimetría.
Enamoramientos que
perduran en el tiempo son a cosas verdaderamente superiores a uno, la patria,
el honor, Dios, cosas verdaderamente grossas. Las madres que se enamoran de sus
hijos no les ven los defectos así sean asesinos seriales, son mujeres que ven
la maternidad como algo superior, eso es lo que les permite enamorarse de sus
hijos y no ver una de las mas exageradas asimetrías.
El momento del
encuentro o desencuentro según se prefiera ponerle un sustantivo al fenómeno,
es uno de los peores en la vida.
Inevitable para la
gente de inteligencia mediana.
Puede escribirse algo
mas o menos asi de desgarrador:
“Perdí… perdí el amor que supuse el de mi vida, fue una ilusión…
encontrar a alguien que pensara y sintiera como yo fue una fantasía… ilusa de
mi… haberse ilusionado con la perfección
del amor soñado por siempre… Sobreponerse es arduo, tener todavía esperanzas,
tonto y ridículo, deshacerse de las esperanzas será la parte mas difícil… es
como un duelo en donde nadie murió, se fue la correspondencia del amor… el amor
es como una persona, si muere en el otro y a uno lo tiene todavía hay dolor,
hay duelo, la persona sigue existiendo pero ya no tenemos su amor… por que
dolerá tanto? La idealización de la
persona amada, creerla perfecta que encaja perfectamente en lo buscado… Es que
aprendí tan poco… como puedo hacerme invulnerable a este error… seguir
aprendiendo… y si aprendo mal… si espanto al amor en el caso de que vuelva a
aparecer… La vida es esto… y uno cae”
Patético.
La ilusión perdida…
sería menos doloroso que te cortaran una oreja. La macana es que solo se tienen
dos orejas y las ilusiones perdidas son tantas que nos desfigurarían.
Imaginemos que la gente se cortase algo para evitar el sufrimiento de cada
desilusión, la humanidad seria una monstruosidad, donde los mas bellos serian
los que menos han amado. No! mejor así…sufrir y que no se nos note.
…
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